YoonA salió de su habitación, bañada y cambiada. Bajo las escaleras dirigiéndose a la cocina. — Buenos días, nana —Saludó a la señora Jung. — Buenos días, mi niña —Le sonrió sirviéndole el desayuno. YoonA miro la silla vacía frente ella. — ¿Dónde está mi papá? —Le preguntó. La señora Jung se encogió de hombros. — No se ha levantado —Respondio negando con la cabeza — ese chiquillo ha destrozado a tu padre...que bueno que ya le quedo claro que nunca podrá ser parte de está familia y se haya ido al fin —Agregó —...que tengas un buen desayuno, iré a hacer las compras. — YoonA no dijo nada, y solo jugo con su comida. Pensaba en todo lo sucedió el día anterior, recordaba los gritos desgarradores de su padre y las cosas quebrándose, se le hizo un nudo en el estómago al recordar la tristez

