Dos semanas después.... HyukJae entro a la mansión con una sonrisa que se borro al escuchar gritos provenientes de la cocina. — ¡Nunca me escucha nunca va a adueñarse de lo que le perteneció a mi niña Hyoyeon! —Gritaba la mujer mayor — usted no es más que un arribista...nunca será como mi niña Hyoyeon — — Y-yo n-no...—La voz quebrada de DongHae llegó a sus oídos. Con el ceño fruncido y el enojo llenando su cuerpo se adentro en la cocina encontrándose a su prometido llorando. — ¡Jamás va a reemplazar a mi niña Hyoyeon! — — ¡Señora Jung! —Gritó HyukJae llamando la atención de las dos personas. — S-señor Lee — — ¿¡Por qué le gritas a mi prometido!? —Preguntó enojado. — Señor...esté chico no merece nada —Contestó —...solo es un arribista, nunca va a reemplazar a la señora Hyoyeon — —

