Los aventureros estaban pasmados del miedo por lo que estaban viendo, no podían entender lo que estaba sucediendo, pero había algo que al ver a ese ser de luz y oscuridad, inquietaba a todos los aventureros… como su estuviera viendo directamente a su alma. Los magos y hechiceros sentían que el mana de su cuerpo comenzaba a descontrolarse y salía de control, pero además de la cantidad de náuseas y mareos que tenían, de repente sintieron que no eran capaces de moverse, todos los aventureros comenzaron a sentir una gran presión que les impedía levantarse, pero cuando sentían esta presión, intentaron levantarse y luchar contra esta presión, pero antes de que lograran intentar algo, la chica que les dijo que no hicieran nada cuando los kobolds los invitaron a su hogar comenzó a hablar con las

