A la mañana siguiente, todas las preparaciones estaban listas y todos en la entrada de la cueva preparados para partir, mientras que Peig estaba dando un último paseo alrededor de la cueva, viendo con nostalgia todos los pasillos y habitaciones, recordando todos los pocos buenos momentos que paso en esta cueva… puede que la situación sea muy difícil y necesiten irse de su hogar… pero nunca olvidaran los buenos momentos que pasaron en este lugar. Después de unos momentos comenzó a caminar, comenzó a dirigirse a la entrada de la cueva donde lo estaban esperan los demás kobolds de su tribu, y una vez llego a la entrada pudo ver en la cara de todos como estaban asustados y preocupados por lo que pasaría de ahora en adelante… pero Peig avanzo entre ellos tocando los hombros de todos diciéndole

