Celin Luego de desayunar todo lo que Helena coloco en mi plato que fue mucho, pensé que no podría con todo, pero para mi gran sorpresa mi apetito estuvo a la altura y lo engullí en un abrir y cerrar de ojos. Voy al hospital para darle los buenos días a mi esposo y a dar las órdenes necesarias a la seguridad que el abogado de Fer, el señor Mobasseri, ha dispuesto para nuestra seguridad, mientras yo asisto a presentar mi declaración en la comandancia de policías. Gracias el señor Mobasseri, los detectives permitieron que mantuviera mi libertad a pesar de ser ridículamente la principal sospechosa, pero no tengo nada que temer u ocultar, amo a Fernando con toda mi alma y moriría sin él a mi lado. Mis propias sospechas recaen en Penélope, según el informe del detective el p

