Penélope Es una pena que no haya salido tan bien el plan con la enfermera, sin embargo, tengo un As bajo la manga que pienso usar. —Vengo del hospital, porque me entere de que operaron a mi hijo —digo cortante—. Quise ir a verlo, pero no se me permite entrar —toma asiento al tiempo que se cuadra de hombros. Me dará pelea, querida estoy mucho más curtida que tú en este campo. —Me preocuparía si te hubiesen permitido el acceso sin mi consentimiento —dice a modo de victoria. —Te recuerdo, que es mi hijo al que acaban de operar y tengo todo el derecho a verlo cada vez que se me dé la gana —rebato obstinada. —Penélope, entiendo que supongas que tienes muchos más derechos que yo por ser la madre de... —No lo supongo, estoy

