Capítulo 21La voz del llamado Simón no necesitaba presentación. Gastón contestó al instante. -Ha terminado en un desastre.- Dijo el parisino. -Así es. -Estaban esperándolos. -Estaban apostados en torno a una plaza. No sabemos si hubo una delación. -Gastón, estoy bajo mucha presión. El Consejo exige resultados. -Pero Simón ¿No pueden dejar sin efecto este encargo envenenado? -Lamentablemente no. -¿Es para otro de los clientes del exterior? ¿O esta vez es para uno de los miembros del Consejo? El silencio de Simón fue respuesta suficiente. -Ya veo. Es para uno de los nuestros. -¿Qué piensas hacer Gastón? -No puedo insistir con los mismos aliados. -¿Qué quieres decir? -No puedo seguir usando a los legionarios del Coronel S. Los nombres los interlocutores que usaban eran siempre

