Lukas caminaba por las gélidas calles de San Isidro. Iba reconociendo ciertos lugares por los que hace tiempo había estado con Jessy. Mientras la nieve iba posando tímidamente en sus hombros, un par de mujeres se fijaron en él, incrédulas de que fuera él, reanudaron su camino y se alejaron. Sonrió aliviado, al menos tenía suerte, nadie esperaba que estuviera ahí. Se dio cuenta que sonaba el celular, y la pequeña felicidad se desvaneció de inmediato, odiaba ese sonido, pero tal vez era Jessy que había decidido contestarle las llamadas. Miró la pantalla y reconoció el número. Su rostro cambio de expresión, no era Jessy, era Sean, sabía muy bien por qué le llamaba. —He estado pensando en las canciones y no están funcionando... pon más sentimiento a las canciones, son muy pulcras, debes

