Lukas era alguien especial, era diferente a todas las personas que conocía, era romántico, tierno, con él me sentía amada. Y yo era el centro de su atención; o al menos así lo sentía yo y me gustaba. Pasaba largas horas martirizándome, pensando en lo que realmente vio en Belu, qué hizo que la ame. Quería creer que no debió ser nada en especial, porque si la hubiera conocido tanto como yo, se le habría roto el corazón hace tiempo. Lukas era genial en todo, y lo quería locamente solo para mí, y no existía, no veía otra manera, más que haciéndome pasar por ella. No me importaba, podría vivir con eso. Por lo que me contaba él, su madre y sus dos hermanas trataban de sobreprotegerlo, al ser el único varón y el menor de las tres, le complicaban la vida, en especial con algunos de sus amigos,

