Llegamos a Madrid en completo hermetismo. Una vez allí, Lukas tenía que pasar antes por el estudio de grabación, ahí le aguardaban los chicos de la banda. A pesar de haber sufrido una perdida tan importante en su vida, tenía que cumplir con sus compromisos pendientes, no tuvimos mucho tiempo para estar solos en privado, por unos días no supe nada de él, esa clase de situaciones no eran nuevas para mí. Los medios de comunicación, pendientes de cualquier escándalo, hablaban de Lukas y su fama de donjuán. Yo trataba de no dejarme afectar, pero era imposible, mientras tanto Lukas se hacía cada vez más inaccesible. No contestaba el teléfono nunca. Pronto cedí a las tentaciones de espiar su Twitter. Encontré miles de mensajes privados de fans que le confesaban su amor, otros eran más atre

