La morena contrae el rostro, ese tono de hablar comienza a molestarle, no entiende como un pueblo tan bonito y pintoresco puede tener personas tan amargadas, suaviza su rostro y suelta un suspiro para aliviar la tensión que tiene en su cuerpo. —Entendido, señora Blanca. — Se limita a decir la morena, con una sonrisa falsa, si supieran que ella no es ninguna campesina, no podrá tener una carrera, pero clase y educación le sobra. —Perfecto, indícale sus funciones, Sara por último, no nos vuelvas a interrumpir ¿Entendiste? — Pregunta hacia la mujer cara dura, pero que es el más blando flan frente a esa mujer, Virginia le alegra que exista una persona que le baje los humos a su tía, sin tener mucho trato con Sara sabe que será una tortura vivir con ella, Sara asiente y toma del hombro a la m

