Me encerré en el baño de mi habitación, por unos minutos la sostuve en mi mano mientras leía las instrucciones, era bastante sencillo, orinar en la barra de prueba y esperar el resultado en la ventanilla, una línea negativo, dos líneas positivo. Después de respirar profundo me senté sobre la taza del baño, con la ropa hasta las rodillas y tal cual decían las inscripciones orine sobre la prueba, coloque la tapa y la dejé sobre el lavamanos, acomode mi ropa y lave mis manos. La puerta se abrió de golpe y Enzo apareció frente a mi, con el rostro de un color rojo. — ¿Que es esto? — Pregunto sosteniendo la bolsa de la farmacia en una mano y la nota de pago en otra. — Mierda. — Pensé en mis adentros, baje tan apurada por hacerme la prueba, que olvide la bolsa. — Contesta. — Grito. — No lo

