Salimos del despacho, con su mano rodeando mi cintura, se sentía como una cadena, cómo una condena, caminamos hasta mi habitación, dónde Dmitry aguardaba de pie en el mismo lugar. — ¿Nos acompañas? es la fiesta de nuestro compromiso don Jacob nos espera. — Dijo junto a la puerta, apretando mi piel con su mano y prosiguio. — Oh, cierto, Margo te debe una explicación, sabes mi prometida puede ser algo rencorosa, espero que está situación no afecte nuestra amistad y mucho menos la tregua, son cosas de mujeres ya sabes cómo son, en fin, dejare que ella te lo explique. La expresión de Dmitry era una mezcla de irá y confusión, apretaba sus dientes con fuerza intentando contenerse. — Ahora cariño.. matalo por mi. — Susurro en mi oído y se marchó. — No tienes que explicar nada, lo entendí todo

