°Narra Elizza Norly° El abrazo de este hombre siempre me hace suavizar de las decisiones precipitadas que quisiera tomar. —Está bien, Patrick —nos desprendemos del abrazo e inclina esa mirada que me encanta y lo asemejo siempre como la de un cachorro, tan tierno y un poco desconsolado. —No me mires así… —sonrío un poco. —Mirarte como —me dice confundido, entonces sostengo sus dos mejillas llena de dulzura y me acerco a él con un beso en los labios. Parece muy sorprendido de mi inesperada reacción, por lo tanto, no lo piensa mucho y me vuelve a tomar entre sus brazos para devolverme el beso. Me le quedo viendo y le digo. —Lo siento, no deseo discutir tampoco, debemos hablar sobre muchas cosas en casa, amor. Absolutamente me siento algo estresada con cada cosa que nos está sucediend

