•Narra Patrick Hensell• Me tiro sobre mi mueble y con mi respiración pesada, inclino mi cabeza hacia atrás. No fueron una, ni dos, ni tres, sino varias las ocasiones en la cual ese tipejo se viene acercando a Elizza, tuve demasiada paciencia, pero ¿ella puede ser tan inocente de no darse cuenta, lo que el tipo quiere? Debido a él hemos tenido pequeñas discusiones, pero ella al parecer no le toma mucha importancia y eso completamente me desagrada. Paso mi mano por mi rostro y torno mi posición erguida para tomar el vaso de Whisky de la mesita de noche que está en frente de mí y me la bebo en un solo sorbo. «¿Tal vez me pase al gritarle de esa forma?» ¡Joder!, me sentía demasiado frustrado por la actitud de mi hermana y luego la aparición de ese tipo otra vez, que perdí el control

