Las palabras que Kirito le había dicho el día anterior resonaron en su cabeza: “Podrían haber tres o cuatro... incluso un grupo entero de PK'ers por ahí fuera, en Aincrad.” ¿Podría ser eso cierto? ¿Podría el espadachín, que usaba al jugador encapuchado de voz aguda como espía para obtener información confidencial de los gremios, formar parte del grupo de PK'ers que tanto preocupaba a Kirito? De ser así, Asuna se encontraba en un peligro aún mayor de lo que se imaginaba. Ya estaba nerviosa antes, por el hecho de estar escuchando a escondidas una conversación ajena y sentirse mal al ser descubierta. Si se disculpara o mintiera, tal vez pudiera pedirles ayuda para escapar de aquella mazmorra. Pero si se trataba de PK'ers, asesinos, y su importante reunión en lo profundo de la mazmo

