LOGAN Cuando Jud se fue, no podía creer que todo se hubiera puesto peor de lo que estaba, ni siquiera me dejó explicar, empezó a ladrar palabras, me calentó la cabeza y dije cosas de las cuales ahora me arrepentía. Ella no sabía que traía un rastreador en una pequeña pulsera que aún traía puesta y ese sería mi pequeño secreto, solo así me pude dar cuenta de que Jud no había llegado a casa de su abuelo, la rastree y me llevó a un parque al parecer, llovía a cántaros y supuse que se estaría mojando, pero no sabía que ya llevaba bastante tiempo. Tuve que llamar a Alexander para que fuera por ella. —Alex —no sabía como empezar a decirle que me ayudara a ir a buscar a Jud. —¿Sucede algo? —preguntó molesto, tal vez ya lo presentía. —Necesito qué vayas a buscar a Jud, a la dirección que te a

