“No le temas a la sangre, porque al final, está dentro de ti” El joven Austin Diaz es un muchacho reservado, hay veces que le encanta mantenerse aislado de la gente, por ende, estaba en uno de los salones del instituto leyendo uno de sus libros favoritos. Cuando una persona, mejor conocida como el nuevo conserje, interrumpe su lectura entrando sin previo aviso como perro por su casa al salón. Al principio Austin creyó que se trataba de un profesor, pero al ver la presencia de Alessandro este suelta un resoplido fastidioso y frunce las cejas. —¿Qué haces aquí? – Austin lo encaró, levantándose del pupitre. —Disculpa, no sabía que había alguien en este salón – se disculpó Alessandro, sosteniendo con sus manos la escoba. —Si vas a limpiar ve a otro lujar – espetó. —¿Por qué estás aquí?

