Me sentía realmente pletórica y en éxtasis tras haber conseguido que Álvaro se corriera para mí como un adolescente, sin control y con mucha cantidad. Así que tras llegar a mi propio piso y tocarme hasta conseguir correrme un par de veces que me supieron a bastante poco decidí darme una ducha y vestirme como la Reina Roja para ir a tomarme algo al Slave's Soul. Parece ser que la satisfacción de haber sometido a un tío con éxito estaba grabada en mi cara, porque casi desde el segundo después de entrar, un enjambre de sumisos y sumisas me rodearon intentando llamar mi atención para conseguir que jugara con ellos al menos un poco esta noche. Pero eso no entraba para nada en mis planes. Curiosamente, no entraba en mis planes no solo porque fuera el trato que habíamos hecho Álvaro y yo, sino p

