Pasaron los días y el grupo de amigas se separaron cada uno cogio su rumbo con su pareja destinada. Kathia caminaba por el campus de la universidad, disfrutando del sol y la brisa fresca. Estaba acompañada por su amiga Revenna Wilmary, y ambas estaban profundamente sumidas en una conversación. —Hecho de menos a las chicas—dijo Kathia, suspirando —Fue difícil despedirse de ellas. Revenna asintió. —Lo sé, yo también los extraño. Pero estamos aquí ahora, y tenemos que aprovechar al máximo nuestra experiencia universitaria. Kathia sonrió. —Tienes razón. Y estoy emocionada de empezar mis clases de diseño, tranquila que todo está saliendo bien. No fue necesario que estudiarás tanto para entrar de una a la universidad— se rió Kathia —Eso es lo bueno de los vampiros, juegan con las mentes de

