El resto del camino fue silencioso, el pecho de Tyron subía y bajaba, estaba realmente molesto. Charlie por su parte temía una segunda pelea, así que no preguntó ni discutió nunca más. Yo reía internamente, me sentía libre y feliz de desafiar al temible Tyron, no dejaría que nunca alguien me pisoteara de tal modo. Si, estaba vendiendo mi vientre, estaba alquilando una parte de mi cuerpo, pero él me necesitaba tanto como yo a él. Así que éramos un equipo o no seríamos nada. —No quiero que ésto sea más complicado de lo que ya es.—Susurró Tyron al detener el automóvil.—Tienes razón, quizás he impuesto regla tras regla sin pensar en ti.—Suavizó finalmente.—Solo déjame hacer las cosas un poco a mi manera y deja de ser tan testaruda.—Reprochó finalmente. Yo sonreí ante sus palabras y abr

