Capítulo 107 Nunca cambiará Jacinta Lo encontré en su habitación, como me imaginaba, se veía devastado, el aprecia demasiado a Teo. La puerta estaba entreabierta, y al abrirla, la escena me golpeó con fuerza. Paul estaba sentado en el balcón, la luz de la luna iluminando su rostro tenso. En sus manos, una botella de whisky, y en la otra, un cigarro encendido que, para mi sorpresa, sostenía con una calma que nunca había visto en él. Nunca lo había visto fumar. Un nudo se me formó en el estómago al verlo así, tan... vulnerable. Era como si fuera una versión de él que nunca había conocido, un lado suyo al que nunca había tenido acceso, y que, en este momento, parecía estar destapándose con cada bocanada que tomaba del cigarro. Me quedé en la puerta unos segundos, simplemente observando

