Capitulo 143 Una amiga y una propuesta Jacinta Al llegar al aeropuerto, me apresuré tanto como pude hacia la puerta donde se suponía que llegaría mi amiga. Mis pasos eran rápidos, casi desesperados, y mi corazón latía con fuerza. Cuando finalmente la vi entre la multitud, no pude contener las lágrimas que se desbordaron sin aviso. Allí estaba, mi única y mejor amiga, ahora ya no me sentiré tan sola, en un país gigantesco. —¡Al fin llegas! —le dije, rodeándola con un abrazo tan fuerte que temí asfixiarla. Ella soltó una risita mientras me devolvía el abrazo. —El viaje se me hizo eterno, pero lo disfruté. —Su tono despreocupado me hizo sonreír. —Al fin estamos juntas de nuevo. —Le respondí entre sollozos, sintiendo la calidez de su abrazo reconfortante. Ruth y yo habíamos crecido jun

