Ciro Cross Unas horas antes… Clavo mis ojos en el anillo de Eva, que le di para que fuera mi novia y aún no se lo devuelvo, después de que fue encontrado en la cocina, me sigo preguntando: ¿Por qué no me ha dicho que se le perdió? ¿Qué hacía en ese lugar? Dejo salir un resoplo, dejándolo encima del buró y salgo de la habitación, encontrándome con mi madre, quien camina de un lado a otro con molestia, tratando de contactar a Cara, que no llegó anoche a dormir…es raro, ella siempre me dice todo. ─Debió de quedarse con una de sus amigas ─digo, tomando una tostada francesa que prepara Nana, la anciana que nos ha alimentado desde que tengo memoria, llego hasta ella, besando su coronilla. Ella sonríe. ─¿Estás bien, Ciro? ─Pregunta, Nana, con sus ojos llenos de arrugas. ─Sí, solo he estad

