Lo primero que hago al despertar por la mañana es correr al inodoro y devolver mi comida de los últimos tres días. — No debería de haber bebido tanto. — Me quejo abrazada de la taza. No recuerdo nada de lo que sucedió la noche anterior, el simple hecho de pensar hacer que mi cabeza quiera estallar, lo último que recuerdo es... — Ay carajo. — Cubro mi rostro avergonzada al recordar el.morivo de mi borrachera. — ¿Cuánto tiempo piensas pasar ahí? — Pregunta Ana desde la puerta del baño, lleva puesta mi pijama de repuesto y tiene el cabello alborotado.— ¿Siquiera recuerdas como llegaste ? — yo... le ví el tracero a Izan. — Digo y una lágrima resbala por mi mejilla. — Lo siento tanto. — Me disculpo entre lágrimas aún abrazada a mi baño. — Si, le viste el tracero y yo me lo cogí en tu sal

