Capitulo Dos

1011 Palabras
Me tomo un año completo volver a la universidad, mi beca se había perdido, mis padres no estaban para despedirme ese día. Por más que busque aquella última foto, en cada página de cada libro no apareció. Me había quedado sola en el mundo, por perseguir mis sueños, quise renunciar, hubo días en los que odie seguir deseando seguir mis sueños porque fue a causa de eso que perdí a mis padres, si no hubiera deseado viajar tan lejos, si tan solo hubiese estudiado en la universidad que quedaba a treinta minutos de casa ellos aún estarían a mi lado. — ¿Estás recordando aquel día cierto? — Pregunta mi amiga y compañera Ana. Nos conocimos cuando entre a trabajar a Clark & Davis hace tres años, desde entonces somos inseparables. — Si. — Lo lamento. — Se que dije que no me pondría triste este día, Pero, quisiera que hubieran estado aquí para compartir este momento con ellos. — Está bien hermosa,no tienes que disculparte por eso nunca, lo sabes, solo quiero verte sonreir. — Me anima y termina de peinar mi cabello. Hoy es el día en que nombrarán a uno de los miembros del buffet en socio. Puede que Ana y yo estemos exagerando,Pero, como secretaria del señor Clark es la mejor fuente y está casi segura de que soy yo, desde que regrese a la universidad hasta el día de hoy no he descansado ni un solo momento, me he dedicado en cuerpo y alma a mi trabajo, no he perdido ni un solo caso, incluso el mismo señor Clark me felicitó personalmente. — Vamos, vamos, vamos. — Me saca del baño a empujones. — Está a punto de empezar, no podemos llegar tarde. Todo el personal, incluidos miembros y socios del buffet están reunidos en la enorme sala que se adapto para esta reunión. De pie junto a mi amiga escuchamos el discurso del señor Clark. — Hace cincuenta años, mi amigo Jhonatan Davis, que en paz descanse, y yo, invertimos todos nuestros ahorros en comprar un pequeño edificio en ruinas, eran apenas dos pisos, con cristales rotos y polvo en cada rincón, con esfuerzo y dedicación se ha convertido lo que ustedes conocen, uno de los buffets de abogados más grandes y prestigiosos de la ciudad, con reconocimiento en todo el país, por eso mismo la personas merecedora de este ascenso es alguien que posee las mismas cualidades, que ha demostrado a través de los años su valor, su compromiso y fidelidad a Clark & Davis... Mis dedos estaban a punto de romperse por la fuerza que mi amiga y yo nos estábamos tomando de la mano. — Sin más preambulos démosle un aplauso a Henry Clark. — Con una gran sonrisa señaló hacia una puerta de dónde salió un hombre, era alto, tanto alto como ninguna persona que haya conocido antes, cabello oscuro, piel blanca y unos ojos que manifestaban seguridad. Instintivamente levanté mis manos y aplaudí imitando a todos a mi alrededor. — ¿Que carajos? — Se quejo mi amiga. — ¿Ese idiota no se paró ni un solo día por aquí. — Ana. — Golpee su hombro para que bajara su tono de voz. — No puedo creer que no estés molesta, sabemos que tú te lo merecías, eres la mejor de aquí. No puedo decir que no estaba molesta, lo estaba y mucho, me esforcé tanto y al final la sangre de ese tipo pudo más. — Que no te sorprenda. es así siempre, él toma todo lo que quiere. — Una voz conocida y tranquila salió de algún rincón. — Señor Clark. — Los ojos de mi amiga se abrieron como platos al ver qué aquel hombre no era nada más y nada menos que Izan Clark, el hijo mayor del Señor Clark. — Lo lamento, lo que yo dije.... — No es mentira, es un idiota. — Se levantó de su lugar y se acercó a nosotras. — Emily ¿cierto? — Pregunto mirando en mi dirección. —Si. su voz era tranquila y relajada, a diferencia de su hermano, el hombre que ahora daba un discurso de agradecimiento, su voz no era más que la de un hombre petulante. — Tu amiga tiene razón, tu merecías el ascenso. — No, nosotras solo estábamos conversando, no es que yo... — Intenté explicar avergonzada Pero no parecía importarle nada de los que tuviera que decir. — Te tengo una propuesta. — Dijo con naturalidad. — Casate con nmigo. Quise responder, en verdad lo intente pero mi mente no lograba asimilar las palabras de aquel hombre, no podía formular una respuesta para lo que acababa de escuchar, era simplemente una locura. — ¿Porque haría algo así? — Pregunté curiosa. — Porque ambos salimos ganando, no tiene que ser algo real, solo tiene que parecerlo hasta que consigamos nuestros objetivos. mi amiga se había convertido en piedra hace ya algunos minutos y yo, bueno luchaba por mantenerme cuerda, Pero cada palabra me hacia más difícil comprender la situación. — Piensalo. — Se despidió con la misma tranquilidad con la que apareció. Los aplausos de la multitud me trajeron de vuelta a la realidad. —¿Que fue todo eso? — Pregunto mi amiga como si no hubiera estado presente. — Escuche exactamente lo mismo que tú, no tengo idea. Quisiera regresar cinco minutos en el tiempo y haber hecho exigido una explicación Pero al parecer mi cerebro no es capaz de procesar a ambos hermanos en un solo día. Por un lado Henry Clark se roba el ascenso por el que tanto trabaje y por otro Izan Clark me pide matrimonio justo el día en que nos presentamos, no es que no sepa quién es, durante estos tres años escuché su nombre infinidad de veces, su apellido definitivamente no pasa desapercibido, Pero puedo contra con los dedos de la mano y quizá me sobren tres sin exagerar las veces que cruzamos palabra. El problema no es la tontería que él soltó, el problema soy yo pensando en sus palabras.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR