Pov Aria Llegó el sábado. El tan esperado sábado. ¡La boda de mi rubiales! Estoy tan emocionada por ella y tan feliz, que me he olvidado de todo el drama con Mike. Desde el martes que me fui del hospital, no lo veo. ¿A quién se le ocurre salir desnudo en pleno hospital? Solo al prostituto descarado, nada más a él. Me ha llamado todos los días, y todos los días a la misma hora ignoro sus llamadas. ¿Por qué no le contesto? Porque me llama cuando se pone a beber. Tony me lo ha dicho. Pobre Tony, pasó de ser chofer y guardaespaldas, a niñero. Han sido cuatro días realmente extraños para mí. Me había acostumbrado a Mike más de lo que creí. Hasta dormir es extraño. Pero no merece que lo extrañe como lo estoy haciendo. Yo cometí el error justificable de ir con Esteban, pero, ¿y él? ¿Cómo

