Cassandra había llegado del brazo de Andrew, caminaba molesta presionando su agarre pues la modista se había negado rotundamente a venderle un vestido igual que el de Daphne, su boutique era prestigiosa y si había algo que la caracterizaba, era que no había disfraces duplicados, se confeccionaba uno y a este se le hacía los arreglos necesarios para que se adaptara al cuerpo de la clienta. Con Daphne no había sido necesario ningún arreglo, pues el vestido amoldaba a la perfección su esbelta figura. El antifaz era un caso aparte, al ser un accesorio se contaba con más de un par del mismo en la tienda. Cassandra eligió el vestido que más se asemejaba al de Daphne y llevo con ella el mismo antifaz. Andrew por otra parte vestía un traje n***o con alas a juego y antifaz blanco. Ingresaron e

