45 Rebecka Abrí los ojos poco a poco, los sentía algo pasados. Cuando logré ver con claridad noté que no estaba en mi habitación, ni en la de Cami que era donde había planeado quedarme esta noche. Después descubrí donde estaba mi mano y recordé lo que había pasado ayer. Dios... si sucedió. No fue un sueño lúcido mío, ayer sucedió de todo con Alessandro, y ahora lo tengo desnudo junto a mi, que también estoy desnuda. Como pude me levante de la cama y corrí al baño, en el camino tome el suéter de Alessandro y me encerré. Confieso que tenía miedo de lo que pasaría después, él dijo muchas cosas yayer, pero todo puede esfumarse. Me lave la cara y me vi al espejo, tenía que pensar bien mi siguiente movimiento, seguía metida en mis pensamientos cuando la puerta de la habitación sonó, y

