"Quiero volar muy lejos" Estaba sentado en un celda mal oliente completamente sola, quizás el único acto bueno que ha hecho este hombre por mi aparte de abandonarnos. Él estaba sentado en frente sin articular una sola palabra y en realidad se lo agradecí en mi mente porque no quería escuchar sus estúpidas excusas sobre lo que hizo o no. — ¿Necesitas relevo? — Un hombre obeso con el uniforme de policía entro a la comisaria pero el señor donador de e*****a negó con la cabeza mientras no apartaba su vista de mí. Era incómodo y asfixiante pero no me atreví a decirle nada solo por no tener que intercambiar palabras con esa persona. — Una rosquilla y café me caerían muy bien, — murmuro al cabo de uno o dos minutos y su compañero le hizo señas de aprobación. — Iré a comprar algunas, me avisas

