Me desperté de golpe por el ruido que provenía de abajo; se escuchaban cosas rompiéndose y a los chicos que gritaban por todo el pasillo y la cocina.
Me puse la almohada arriba de la cabeza para no escuchar aquel irritante sonido, pero pronto tocaron la puerta de mi habitación como si quisieran derribarla y tuve que levantarme.
-¡Dejen de tocar la puerta!-grité cansada y por suerte mía se detuvieron.
Mire hacia atrás donde estaba la cama ya sin sábanas, tuve que levantarlas y ordenarlas sin ponerme de mal humor, luego fui hacia la mesita de luz para cancelar la alarma que todavía no había sonado, desenchufé mi celular que marcaba el 100% dejándolo arriba de la cama y me fui hacia el baño con la ropa que había dejado en la silla del escritorio el día anterior. Al terminar de cambiarme con un short n***o ajustado y una remera blanca corta que decía "Let's go", salí del baño para agarrar mi celular junto a las llaves y dirigirme hacia abajo.
Al llegar a planta baja, me encontré con Luke y Conoor discutiendo sobre quién estaba mejor arreglado, Logan y Tyler protestando de que ellos no iban a hacer el desayuno nuevamente, Cameron saltando las líneas de las baldosas, Will y otro chico que no conocía corriendo de un lado para el otro porque no se habían preparado todavía.
-¡Ya basta!-grité haciendo que todos paren de jugar, discutir o correr. Los miré a todos atentamente y puse mis ojos en blanco, no quería hacer del rol de madre-. Vos-señale hacia Cameron-, hace el desayuno-le ordené escuchando quejidos de su parte, algo que ignore. Luego señale a Logan y a Tyler-. Ustedes van a preparar sus coches para llevarlos hasta el instituto-esta vez ellos dos estuvieron de acuerdo conmigo y se fueron hacia afuera para cumplir con mi orden-. Luke y Conoor, a nadie le importa cuál de los dos es más lindo-ambos se miraron entre sí y se encogieron de hombros- Will, y... vos?-le dije con el ceño fruncido al chico cuyo nombre no sabía.
-Tobias-dijo sonriendo dicho chico. Este era rubio, tenía ojos verdes pasando a celestes, labios finos, nariz pequeña y cejas gruesas.
-Bien, entonces ustedes dos-los señale nuevamente-, mejor que se preparen rápido y sin correr porque en media hora los quiero listos.
Salí de la residencia sin comprobar si los chicos realmente estaban cumpliendo con lo que les había dicho, de todas formas no era de mi incumbencia porque ellos podían hacer lo que quieran con sus propias vidas.
-¿Te vas a ir sola?-me preguntó Tayler llegando al lado mío en un rápido movimiento.
-¿Algún problema?-fruncí el ceño ante la situación, yo solita podía caminar 2 cuadras hasta la universidad. Él negó lentamente con la cabeza y yo asentí comprendiendo-. Bien, entonces me voy-camine unos pasos más hasta que sentí su mano en mi muñeca impidiéndome avanzar más.
Lo mire estresada, necesitaba llegar rápido porque yo me conocía muy bien y sabía a la perfección que al ser mi primer día de clases iba a perderme y por lo tanto llegaría tarde.
-Puedo llevarte yo, como en los viejos tiempos.
-No necesito que me lleves.
-Pero Mel, la universidad queda a dos cuadras de pasto súper hiper mega alto-exageró como muchas veces lo hacía-, ¡El pasto te va a picar las piernas e imagínate los mosquitos!-siguió argumentando pero lo detuve poniéndole el dedo índice en su boca para callarlo.
-¿Tu piensas que yo no puedo caminar dos cuadras?-pregunté riéndome y está vez salí sin que nadie me agarre.
Al llegar al lugar solo me quedaban 10 minutos para ingresar al salón, seguí caminando rápido hasta que recordé que no tenía ni la menor idea de dónde tenía que ir. La única opción que pasó por mi mente fue preguntarle a alguna persona, así que me dirigí hasta el final del pasillo para doblar, pero un grande cuerpo se interpuso y retrocedí algunos pasos inconscientemente.
-Perdón, perdón-se disculpó rápidamente y después comprobó si me encontraba bien. Era un chico que tenía unos ojos verdes claros, sumándole que era castaño, poseía unas cejas gruesas al igual que sus labios y debía medir unos 1.75 cm, un poco más que yo-. Estaba muy distraído; soy James Evans, de la fraternidad Proteld y tengo 19 años, un gusto-me sonrió de lado a lado y yo hice lo mismo.
-Wow, tranquilo, no soy el FBI-comenté al escuchar tanta información de su parte sin haberla preguntado, eso al parecer le hizo sacar una sonrisa; una hermosa sonrisa-. Soy Melody, tengo 18-me ahorré el nombre de la fraternidad ya que no quería que supieran que una chica se estaba instalando con 7 chicos, seguramente se pensaría de mala manera, además, al ser de Proteld no sabía cómo reaccionaría si le diría que soy de Treck, según lo que me dijo Isa estos dos se llevaban mal.
-Tengo que irme-miró el reloj que tenía puesto en la muñeca izquierda-, se me hace tarde.
-Espera-lo detuve de la muñeca para que no se vaya, él arqueó una ceja ante mi reacción y se dio vuelta para escucharme-¿Sabes dónde está el salón de historia?
-Claro, esta doblando a la derecha, tercera puerta-dijo amablemente y le agradecí con la mirada.
Seguí las indicaciones de James y rápidamente entre al curso unos segundos antes que suene el timbre y entre el profesor.
Mire los bancos que estaban libres, en uno de ellos estaba Isa levantando la mano para que la viera, me fui a sentar con ella y la saludé con un beso en la mejilla.
-No sabía que tendrías está clase-comenzó la conversación Isabel mientras colocaba un cuaderno y una lapicera arriba del escritorio, yo imite su acción.
-Yo menos-le contesté sonriendo, pero el profesor agarró el borrador y lo golpeó contra el pizarrón fuertemente para que nos callemos todos.
~
Ya era la hora de comer, pero no tenía hambre ni ganas de ir hasta allá, así que me encontraba paseando por los pasillos investigando el lugar.
Salí por una puerta que daba a una cancha con pasto artificial techada, al parecer era de fútbol. Entré a esta y observé que al final había otra puerta, por lo que decidí atravesarla e introducirme ahí para ver que había.
Cuando llegué me gire hacia la izquierda, pero solo habían escaleras y, cuando pise en firme, me fuí cayendo hacia abajo.
Cerré los ojos fuertemente por el dolor, dónde se intensificaba era en el tobillo, por lo que me agarre de ahí, pero rápidamente lo solté al sentir más dolor del que ya tenía.
-¡Mel!-se escuchó una voz conocida pero que no sabría identificar de quién era. De pronto de escucharon unos pasos de alguien bajando la escalera, se puso delante mío y finalmente lo pude reconocer.
-¿Qué te pasó?-cuestionó Will preocupado, yo le señale el tobillo en vez de hablarle. Él asintió y me tocó el tobillo derecho, en el cual yo no sentí ningún tipo de dolor. Luego me tocó el izquierdo, ahí me queje un poco, pero cuando toco un poco más fuerte yo le aparté la mano bruscamente porque dolía bastante-. Perdón, solo quería fijarme dónde era.
-Esta bien-me tranquilice y lo mire atentamente, su cara era de preocupación, lo que hizo que yo me ponga nerviosa-¿Me ayudas a levantarme?-extendí mis brazos hacia Will y me agarró de la muñeca hasta lograr ponerme en pie. Próximamente pasó su brazo por mi cintura para que yo le agarré del hombro y de esa forma pudimos subir la escalera juntos.
-Esto va a ser más rápido-me alzó entre sus brazos y siguió caminando como si mi peso estuviese comparado con el de una pluma. Mientras él caminaba tranquilamente yo escondía mi cabeza en su pecho para que no notase mis mejillas sonrojadas-. Ya llegamos-dijo luego de un buen rato. Yo comencé a moverme para bajar pero él no me dejo-. No seas impaciente-se rio de mi pero yo me quedé callada observando su risa, cuando él se dio cuenta paró de reír y me apoyó en una camilla-. En un rato te va a atender Marcela, es la que me salva de mis caídas y peleas casi siempre.
-Gracias-le sonreí justo antes de que entrara una mujer de aproximadamente unos 40 años, era pelirroja y parecía ser muy amable.
-¿Otra vez?-preguntó la señora cansada, sin embargo trató de hacer una sonrisa, al parecer había tenido un largo día.
-Si, pero esta vez no lastimé a nadie-dijo Will sonriendo inocentemente como un niño pequeño; hasta esa sonrisa le quedaba linda-, esta vez ayudé a alguien-me señaló-. Le duele el tobillo porque se cayó por las escaleras.
-Bien, vamos a ver entonces-dijo para luego hacer las cosas típicas de médicos. Después de revisar un rato más, anotó algo en un papel que no entendí-. No te sucedió nada grave, solamente tendrías que comprarte la pomada que te escribí en la receta y ponértela una vez por día.
-Gracias-le sonreí e iba a bajarme cuando Will me alzó entre sus brazos nuevamente; al parecer no le molestaba hacerlo, o quizás si pero quería ser gentil.
-Chau, Marcelita-se despidió Will con una sonrisa y continúo su camino conmigo en brazos.
Pasamos por delante de la universidad justo en el momento en que todos los alumnos salían de esta, muchos nos miraron e ignoraron, pero las chicas me miraban con envidia o se comían con la mirada a Will. Yo me removí como una lombriz entre sus brazos para que me baje, me sentía incomoda con la mayoría de las miradas hacia nosotros.
Cuando él comprendió que quería bajarme me soltó suavemente para evitar que me caiga. Me sostuve de su hombro hasta que me solté pero al tambalearme Will me alzó otra vez.
-Va a tener que ser así-dijo riendo mientras caminaba más rápido hacia la fraternidad y yo le dirigí una mirada seria para hacerle entender que no me causaba gracia la situación-. Admití que te encanta estar así-dijo arrogante haciéndome sacar una risa que trate de evitar pero me fue imposible ocultar.
Llegamos a Treck y él me dejó sobre el sillón acostada. Luego se puso a leer la receta que había hecho la médica y frunció el ceño al no entender lo que decía.
-¿Ahora andan de princesas y príncipes?-preguntó mi hermano debido a la anterior escena en la que yo estaba en los brazos de Will.
-Si quieres yo te llevo, princesa-apareció Conoor de un momento a otro al lado del sillón, segundos atrás ni si quiera estaba en el comedor.
-¡Nadie más va a tocar a mi hermana!-exclamó Tyler mientras señalaba a Conoor de forma amenazante.
-¡No es justo!-gritó Luke por detrás del sillón haciéndome sobresaltar en mi lugar-. ¿Porqué Will puede llevarla y yo no? No te preocupes Mel, el próximo que te lleva soy yo-me dijo guiñándome un ojo y yo los puse en blanco con una sonrisa acompañada.
-Luke, dije que nadie más va a llevar a mi herm...
-¿Qué? Luke, eso no vale, yo me ofrecí primero-Conoor ignoró a mi hermano y miró a Luke de mala manera.
-Basta, ninguno de ustedes dos va a...
-Pero Mel merece ir con el más lindo-se defendió Luke.
-Chicos-dijo Tyler con esperanza de que le presten atención.
-Entonces merece ir conmigo-dijo Conoor con los brazos cruzados.
-¡Conoor, Luke!-gritó mi hermano nuevamente, pero esta vez cansado.
-¡Cállate Tyler!-gritaron Conoor y Luke al unísono mientras se fulminaban con la mirada mutuamente.
-¡Ya pude descifrar que dice la receta!-exclamó Will mirándome feliz.
-¡Cállate vos también!-gritaron juntos Conoor y Luke nuevamente.
-Pero si yo casi no dije nada-se defendió Will frunciendo el ceño.
-¡Cállate igual!-dijeron para que luego se escuche un portazo por parte de Will ya que se había ido.
-Estas equivocado, yo soy el más lindo-continuó el egocéntrico de Luke.
-Pero...-volvió a decir mi hermano.
-¿Yo el equivocado? ¡Ja! Que buen chiste-respondió sarcásticamente Conoor mientras ambos se iban alejando juntos y seguían discutiendo.
-Si, vos estás equivocado y muy-le volvió a decir Luke pero ya se escuchaba menos al estar tan lejos.
Mi hermano se quedó callado mirando a la nada, parecía estar en shock. Luego vino Tobías bajando los escalones de 2 en 2 como si fuese un niño. Levantó la vista y vio a Tyler que se encontraba de una forma rara y arqueó una ceja hacia mi como si me preguntara que le había sucedido, yo solo me límite a encogerme de hombros.
-¿Y a vos qué te sucede?-preguntó Tobías posicionándose delante de Tyler.
-Luke y Conoor discutiendo por mi hermana no es agradable de escuchar-respondió yendo directo al grano.
-Ni que fuese linda-dijo Tobías yendo hacia la puerta como si nada, yo levanté mi vista para verlo de manera ofendida y Tyler se quedó con la mente en función "recalculando".
-¿Estás diciendo que mi hermana es fea?-preguntó arqueando una ceja a lo que yo me reí.
-No te conformas con nada-dijo Tobias rodando los ojos y se fue por quién sabe dónde.
-Tiene razón-apareció Logan en la cocina ¿Acaso acá todos tienen la manía de aparecer así de la nada sin avisar?
-Vas a lamentar decir eso-entrecerré los ojos mientras lo señalaba con mi dedo índice.
-¿Y que me podrías llegar a hacer vos?
-Muchas cosas-dije sonriendo, pero él sonrió arrogante haciendo que yo lo mire con asco-. ¡No me refiero a eso!
-¡Una araña!-gritó Tyler y me di vuelta para verlo, me había olvidado que todavía se encontraba allí. Estaba señalando por arriba mío, ahí se encontraba la araña colgada de su hermosa telaraña, nótese el sarcasmo. Tyler salió corriendo y se escucharon varias voces preguntando donde estaba la araña. Logan y yo nos quedamos solos en el comedor ya que nadie se animaba a bajar al saber que había una araña.
Vi a Logan que miraba fijamente al inocente bicho como si rezará en su mente que no se moviera, de seguro quería hacerse el fuerte, pero por dentro se moría por salir corriendo. Yo, en cambio, me acerqué a la araña, la tomé en mis manos y se la lancé en su cara. Logan empezó a correr como loco gritando varias palabras inadecuadas, luego, cuando pudo sacarse el bicho de la cara, me miró fijamente amenazándome con la mirada; esa fue mi señal de que debía correr.
Me dirigí hacia arriba lo más rápido que podía, sin embargo mi tobillo me obligaba a correr más lento de lo normal. De todas formas pude llegar a mi habitación salva y sana, hasta la pude cerrar con llave.
-¡Melody voy a asesinarte!-gritó Logan desde el otro lado de la puerta tratando de tirarla, pero era en vano.
-Por mi está bien, espero que la pases lindo en la cárcel-dije para luego preguntar-. ¿Eres mayor de edad, no?
-¿Me estás diciendo que parezco más joven de lo que ya soy?
-Las personas se sentirían halagadas, eres raro.
-Si, como sea. No evites el tema. Ya me voy a vengar-escuché sus pasos alejarse y me quedé mas tranquila.
Si él me devolvía la broma, yo haría nuevamente otra, pero peor, mucho peor.