El viernes por la noche Franco se quedó a dormir en la casa de mi papá por primera vez, no fue extraño porque estábamos acostumbrados a compartir la cama, pero la diversión estuvo en intentar ocultarlo a él y a su moto, ya que el sábado a la mañana nos quedamos dormidos y yo olvidé por completo que Vicky pasaría a buscarme para llevarme a una clase de baile, lo que nos obligó a escabullirlo no sólo de mi papá y Olga, también de mi amiga que llegó dos minutos exactos después que Franco se fuera. —Ayer fui a una fiesta con Nicolás, y estaba Simón. —Ah. —Preguntó por vos. —me dijo mientras manejaba y yo dejé de arreglar mis cejas en el espejo retrovisor para mirarla con mi mejor expresión de desinterés. —dijo que no se están viendo más porque vos estás en algo frecuente, o algo así. —Ah s

