Encontré a Tom en la puerta del aula de detención y suspiré frustrada enseguida lo vi, después de todo yo estaba enojada con él, no quería saber nada, sólo necesité de su atención para que Franco escuchara, no para que nos veamos. —Que sea rápido, ¿qué querés? —le dije y miré mis uñas apoyando todo mi peso en una sola pierna. —No me trates así, vos te acostas con Simón siempre y yo no te digo nada. —Mentira, no me acuesto con él siempre y me lo estás diciendo, aparte no cuenta. —Fátima tampoco cuenta entonces. —Ella sí cuenta porque es una tilde más en tu lista Tom, Simón no pertenece a ninguna lista para mí y te pido que me dejes de molestar porque me voy a enojar en serio. —le dije y pasé por su costado para entrar al maldito infierno. El profesor Cortez estaba encargado de la dete

