Mi confesión le ruborizó, pude notarlo a simple vista. —Yo no sabía lo que era querer o amar a alguien, hasta que apareciste tú en mi vida. Y es que, ¿quién no podría enamorarse de ti y del buen ser humano que eres, Ossian? Has estado ahí conmigo, sin pedir nada a cambio. Dándome fuerzas y ánimos para salir adelante. Has sido mi apoyo, mi amigo, mi compañía y mi consejero. Te juro que día tras día lucho conmigo mismo y con mis miedos, porque quiero ofrecerte y darte todo lo que te mereces. Quiero ser ese hombre del que te sientas orgulloso. —¿Y qué te hace pensar que no estoy orgulloso del hombre que eres? Para mí eres perfecto así. Te quiero tanto — besé esos labios que tanto me enloquecen. ¡Gran poder del huevo, cada beso es mejor que el anterior! Podría besarlo las veinticuatro horas
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


