-Pon música- le ordenó a Aleister el cual está en el mueble leyendo un libro aburrido que solo a él le gustan, se llevaría muy bien con el rarito de Damián. -No puedo, estamos en un hospital- habla como si no lo supiera y si despegar lo ojos del libro el cual ha leído desde hace más de una hora sin prestarme un poco de atención, ruedo los ojos arrugando la nariz lo malo de no poder mover mis manos es esto, depender de alguien que sigue las reglas tan estrictamente como si le pagaran. -Ven para acá, tengo sed- cierra el libro dejándolo a un lado y se levanta del mueble, se ve cansado, pero él es el que quiso quedarse a cuidarme toda la noche y día. -Pero no quiero esa, quiero jugo de arándano natural y una pajita morada- Digo cuando hasta por acercar el vaso lleno de agua simple a mi boc

