-Verdad que es guapo ese muchacho- me pregunta por tercera vez mi padre a lo que por tercera vez ruedo los ojos. -Si papá, es guapo- y por tercera vez respondo esto solamente mientras veo por el ventanal. -Pero no me gusta para ti- dice a lo que frunzo el ceño para verlo rápidamente, esto es nuevo. -¿Por qué?- pregunté rápido a lo que él como respuesta me sonríe, una sonrisa que no me gusta para nada, siempre los Tuell nos hemos caracterizado por nuestras sonrisas tan deslumbrante, pero muy pocos han visto la verdadera sonrisa de satisfacción Tuell la cual ahora en la cara de mi padre no me gusta para nada. -Porque se ve muy... encantador, no se ve como algo que podrías superar fácilmente y la pareja de mi hija debe de ser menos que ella en todo- sin seño se hunde aún más mientras hag

