Veo a Aleister de espaldas tan quieto como estatua, seguramente me está esperando, me siento estúpida por lo que voy a hacer pero prefiero hacerlo a quedarme con las ganas. levante mis brazos y tapo con mis manos sus ojos o bueno mejor dicho tapó sus lentes haciendo que se alteren. -¿Quién crees que soy?- pregunte con una sonrisa que se vería borrada de inmediato por sus estupideces. -La pelinegra que me coqueteo hace unos minutos- asegura, se me va toda la alegría, lo sabía es todo un ojo alegre. -No me rete señor Thenny- toma entre sus manos las mías cuando las voy a quitar de su cara y al darse la vuelta me envuelve en sus brazos. -Cuando hablas con ese tono logras estremecerme completamente, siento me lanzaras a una isla desierta con únicamente una pistola con solo una bala- se rí

