Perro que no Ladra, Muerde.

2280 Palabras

Despertó sintiéndose extrañamente cómodo. Sin embargo, su cuerpo se sentía agotado, cómo si no hubiese dormido en toda la noche. Lentamente abrió un ojo y luego el otro, pero terminó abriendo ambos de golpe cuando se dio cuenta de que no estaba en su habitación ni en su casa, ¿dónde demonios estaba? Se levantó del colchón y afinando un poco mejor su vista se dio cuenta de que estaba en un… ¿motel? ¡¿cómo carajos terminó en un motel?! Al instante pudo sentir la ansiedad y el miedo recorrerlo, comenzó a hiperventilar y su cuerpo temblaba. Por supuesto, el que estuviese desnudo en la cama no ayudó en nada a que se tranquilizara. Pero no podía perder la cabeza, no en ese momento, por lo que (recurriendo a todos sus años de terapia, psicología, y psiquiatría) se obligó a mantener la cordura y

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