POV Diaval Ella mueve las piernas, es evidente que ha notado que algo no anda bien en mí, o por decir todo lo contrario, algo anda más que despierto. Rápidamente se incorpora, regresando al asiento. Ella acomoda su falda, evitando mirarme. —No es como si no te hubiera visto antes —no estoy seguro ni de dónde salió esa respuesta de mi mente, pero ya lo había dicho y no había manera de retorno. —¿Qué? —Bueno, lo dije. ¿De qué sirve que te tapes? Te he visto más de una vez sin nada. —Fingiré que no he oído nada —ella cruzó las piernas, provocando que mis ojos se fijaran más en ella. —Tampoco ayudas mucho así. —¡Diaval! Pero que grosero eres, ¿y sabes qué? Me bajo aquí, prefiero caminar hasta casa, que pasar otro minuto contigo. —Prefiero ser honesto, al menos en eso me diferencio del

