NORA Desde temprano, un número desconocido no ha parado de molestarme la vida. Me llama y cuelga en cuanto contesto. Me tiene los nervios muy mal. No era normal, nunca me había pasado algo así, y por dentro sentía ese miedo. Pensé en Bryan, ¿quién más sería? Él es el único cabrón con el que tengo problemas... y después de lo que pasó hace dos días, todo podía esperarse. Pensé en contárselo a Marco, pero no quería encender el fuego. Él no piensa, actúa. Y si se enteraba que Bryan estaba jugando conmigo, quizas lo mandaba directo al hospital. Aunque Bryan me doliera, aún lo llevaba dentro. Suena estúpido, lo sé, pero lo quise. Con todo y sus problemas, con todo lo que mostró de sí que yo no conocía... tuvimos historia. Y eso no se borra así nomás. Lo que me hizo me sigue ardiendo, pero no

