_ Te volví a encontrar pequeña fiera. – comentó mientras sentía cómo mis mejillas ardían, ¿Por qué estoy reaccionando así a sus palabras? – ¿Qué pasa? ¿Te volvió a comer la lengua el gato? – mencionó, no estaba muy segura si la expresión era verdaderamente así, pero no le iba a decir absolutamente nada para seguir conversando con él. _ Cuando tenga limpio tu pañuelo te lo devolveré. – mencioné mientras pasaba por su lado en dirección al patio delantero. No iba a ir a la cocina porque seguramente Martha me molestaría o insinuaría algo que ni yo entendería de donde lo saca. _ No tienes por qué devolverlo, tengo cientos de ellos, uno no me haría falta. – mencionó nuevamente. Decidí no calentar mi cabeza en una respuesta para sus palabras. _ Presumido. – susurré por lo bajo, no pude evit

