Liana Los días pasaban y seguía sintiendo un vacío en mi pecho producto de la ausencia de Filippo, aún manteníamos comunicación vía telefónica, pero no era lo mismo, o eso pensaba yo. Por otra parte, las cosas han estado muy raras aquí en la mansión D´angelo, es decir, supuestamente han estado adoptando adolescentes constantemente, cómo dos o tres veces a la semana y eso según nuestra experiencia no es nada normal, las familias y parejas jóvenes siempre prefieren a los niños. “Investigaré al respecto”. – esas fueron exactamente las palabras de Filippo cuando le mencioné mis sospechas acerca de este lugar, pensaba en la promesa que me había hecho hace algún tiempo, cuando toda esta historia terminase podríamos estar juntos cómo padre e hija, cómo siempre lo deseó. He estado más a la d

