Mikhail Nunca pensé que algo tan pequeño pudiera cambiarlo todo… Pero cuando sostuve a mi hija por primera vez, entendí que había una parte de mí que no había vivido hasta ese momento. Sarkia, mi Malýshka, mi vida entera se convirtió en un bulto de apenas tres kilos. Había luchado toda mi vida para tener control de mis emociones, de mi empresa, de mi destino. Y ella… mi Malýshka me destruyó y me reconstruyó en un solo segundo. Cuando Sofía me la entregó en aquella habitación, cuando se acomodó en mi pecho como si me conociera desde siempre… supe que mi existencia había encontrado su propósito. Después de que le dieran el alta a Sofia, nuestra vida comenzó a cambiar un poco. Yo pensé que el miedo sería permanente, pero no, lo que se quedó fue otra cosa, una calma extraña, profunda,
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


