Un par de horas lejos de Marian y siento que voy a morir, pese a su dormir horrible extraño sentir sus golpes, su mano siempre está en mi pecho, su rostro duerme sereno a mi lado, pero hoy ya no está. Trato de no ser un acosador, quiero darle su espacio pero no puedo, hoy fui al hospital, James le daría de alta y quería ser yo quien la llevara a casa, sé que es estar solo así que decidí llamar a sus buenas amigas para que la visitaran, mi esposa necesitaba una distracción. Una vez en casa me marche a mi oficina, todo el camino iba en silencio, hace tiempo que no me sentía tan vacío y enojado a la vez, pero yo mismo me lo busqué. -Señor ya está listo el club, las invitaciones fueron enviadas.- -No sé si es un buena idea, no quiero exponer a Marian.- -Si me permite decirle eso es una

