Un nuevo día llegó, Dante y yo tuvimos una noche de verdad, él abrió por completo su corazón, creo que jamás imaginé que un hombre tan frío y arrogante expresara tan dulces palabras. Supongo que todo lo que me ha pasado en la vida me trajo aquí, debía encontrarme con él en esta situación, justo en este momento. Nos duchamos y vestimos para salir, hoy me puse unos pantalón n***o de tiro alto, una blusa blanca con ligeros y delicados encajes, había decidido ponerme botines que hacían que mi traje se viera elegante. Cabello en ondas, maquillaje suave y labios rojos, un poco de loción por el cuerpo y lista. -Supongo que no te quedarás en casa.- preguntó Dante -Claro que no, hoy es el primer día de colegio de Jolene, está claro que la niñera debe estar allí.- -Ya no eres más su niñera.

