Han pasado 5 largos años desde que el profesor Jorge supo algo sobre el profesor Marco.
Ahora, el profesor Jorge es Coordinador Académico de una sede del instituto en otro sector de la ciudad.
Está dando un discurso a los profesores:
- ... y la última regla profesores y profesoras, no la olviden por favor: Estan prohibidas las relaciones personales de los docentes con los alumnos.
Todos los profesores y profesoras lo miran sorprendidos, alguno que otro seriamente. Jorge carraspea. Tiene una plana docente bastante joven, edades de entre 24 a 29 años de edad.
- Hace años conocí a un buen profesor. 10 años de experiencia como docente, reputación intachable, profesional a toda prueba. Pero un día, después de 10 años... pues lamentablemente el instituto lo despidió... los rumores decían que fue porque se enamoró de una alumna. Lo siento. Estas reglas son muy claras y estrictas. No quiero verme forzado a tener que despedir a uno de ustedes por una razón como esa.
Pasados unos minutos más, en los que Jorge cedió la palabra a una chica asistente de la coordinación académica para que informe sobre las formas de evaluación y otras cosas, se quedó pensativo.
Hacía muchos años, no recordaba a Marco.
Salió a las 10 de la noche del instituto. Solo quería irse de ahí. Estaba muy cansado.
Caminaba por la acera pensando, mientras se dirigía a su auto, en el profesor Marco... todo fue en base a rumores. Él nunca pudo constatar nada, solo era un profesor en ese entonces y solo se enteró por rumores de que Marco se había involucrado con la alumna que era delegada del salón de 1er ciclo donde estaba dictando clases.
Luego de eso, ya no volvió a saber de él.
De pronto, escucha de delante de él, alguien que le saluda:
- ¡Cornejo el pendejo! - le dice - ¡Salió con rima carajo Jajajajaja!
Jorge lo mira al tipo alto y delgado que tiene en frente. Viste con un polo camisa de color azul y unos vaqueros de color azul también.
- ¿Marco? - dice. Lo ve con la barba medio crecida... Pero parece que sí.
- ¡Claro pe compadre! - le dice Marco - ¡Qué tal!
Un encuentro "extraño".
Ahora estan en un bar, pequeño pero cómodo, tiene unas 6 mesitas más o menos, Funciona como tienda también.
Ambos conversan, aunque solo toman una gaseosa.
- ...como te cuento, dejé el trago al fin. - dice Marco - Me siento muy bien, por fin en mi vida.
- Es increíble Marco - Jorge lo mira super confundido, aún no se la cree - ¿Pero de dónde miércoles has salido?
- ¡Ah! ¡Jajajajaja! - ríe Marco - Estoy viviendo cerca de aquí, por el parque que esta al fondo tras del instituto donde trabajas.
- Pero ¿Cómo sabías que yo estaba aquí?
- Mi esposa te vio y te reconoció. Ella me dijo que le había parecido ver a uno de mis colegas de hace años, así es que me dio permiso para venir a ver si te reconocía y ¡sí eras tú!
- ¿Esposa? - dice Jorge - No seas pendejo ¿te casaste?
- Sí. Hace tres años ya.
- Pero ¿Quien es?
- No la conoces, pero ella a ti sí, de vista. Nos veía hay veces conversando en el instituto.
- No jodas - dice Jorge - ¿Tu esposa es una alumna...?
- Sí.
- ¿La delegada..?
- Sí.
- ... ¿gatita666...?
- Sí.
Marco no puede evitar lanzar una sonora carcajada:
- ¡Jajajajaja! Dios mío Marco ¡Te felicito!
Se levanta de su lugar, Marco también lo hace. Se dan un fuerte abrazo.
Toman asiento nuevamente.
- Increíble ¡Increíble! - exclama Marco - Dios mío todo es posible en esta vida ¿no dicen?
- Sí, es verdad. - dice Marco - Aunque hay que estar dispuesto a sacrificarlo todo si es necesario. Pero lo vale Jorge... creo que ese día cuando conversamos, tú me motivaste a hacerlo.
- Recuerdo que te dije que la olvidaras.
- Recuerdo que te vi feliz, siendo casado... y quise yo también esa felicidad. Te esforzaste por lograr que ella te aceptara y sonreías feliz. No te importó nada más.
- Bueno, es verdad. Carajo Marco. Esto es ¡hay que celebrarlo no jodas! - Jorge levanta una mano para llamar la atención de la señora de la tienda y le dice ¡Seño, traígame 3 cervezas heladas!
- Oye. - le dice Marco - ¡Jajajaja! Loco de mierda.
- Tres cervezas, por tu felicidad. - le dice Jorge.
- Esta bien. Esta bien. Espero que Nancy me crea cuando se lo cuente.
- ¡Jajajajaja! - ríe Jorge - Ahora sabes ya lo que es ser casado ¿ves?
- Sí Jorge. - le dice Marco sonriendo - Ahora yo también soy un hombre casado.
Y así termina esta historia.