Capitulo 112. Amor, deseo, placer, compañía, necesidad, todo en uno mismo, Sebastián no puede controlarse cuando la tiene cerca, le quita la camisa y empieza a besar sus senos bajando por su vientre. Ella le caricia él cabello y lo recibe al sentir que vuelve a subir atacando sus labios con un beso excitante. — Quédate conmigo está noche.— Le pide en un susurros Sebastián mientras suelta su pantalón. — No puedo, sabes que debo volver, mi Nana no demora en llamar a Imelda. — Lo voy a resolver, nuestros padres están en Italia, le voy a decir a mi padre que quiero ayudarte con un trabajo de la escuela, quédate conmigo Cristal. — Se nos está haciendo costumbre, sabes que no puedo hacer esto, voy en contra de lo que pienso, no quiero lastimarla. — Pero te lastimas tu al no esconder

