Capitulo 46. Imelda los observa bailando, riendo y sobre todo a su niño, quien ahora se ve lleno de vida, Clara a llegado a dar luz a su oscuridad. — Mis niños, la cena. — dice Imelda con una sonrisa. Clara ríe ante los pasos prohibidos de su esposo y Stiven. Van a la mesa y comen aún conversando de sus aventuras. — El abuelo se ponía furioso, Daemon y yo nos escapábamos de clases…— Clara lo mira incrédula. — ¿Así? — dice levantando su ceja izquierda mientras lo mira incrédula. — Digamos que era por una buena causa. — La hace sonreír. — ¡¿No me digas!? Tienes mucho secretos querido esposo. — Quizás, pero no es para que lo tomes como ejemplo. — dice con la misma expresión que ella. — Y te quejas de mi. — Bueno creo que es momento de que cambiemos el tema. — dice Stiven

