El sol entra por la ventanas no quiero despertar así que me aferró más al pecho de mi postrecito de vainilla, su aroma es impregnante, tanto que no quisiera levantarme de la cama y de su lado. —Buenos días dormilona —, abro mis ojos por completo. —¿Como que dormilona? —, hago pucheros. —Si eres la dormilona más linda que he conocido, pero ya es hora de levantarnos —, hago ojos como de perrito regañado pues hoy en especial no quiero separarme de él, quiero pasarla todo el día entre sus brazos, pues estos días lejos de él hizo que lo extrañara a cada instante cada minuto nunca deje de pensar en él, y ahora quiere que me levanté —Vamos amor lindo sabes que hoy tenemos que estar pendiente de la captura de Ethan, vamos, no seas floja —, me jala pero yo resisto Jajaja pero acude a mi punto

