—Y no me piensas decir a dónde vamos amor —, tengo una enorme sonrisa en mis labios desde que salimos de casa de Lucy, Alex no ha hecho sino preguntar a dónde vamos. —Ya te lo dije, es una sorpresa,no seas inquieto —,me tomó de la mano y me da un beso en mis mejillas que hace que pierda la vista del frente por unos segundos, la verdad Alex provoca en mí sensaciones que jamás pensé sentir por nadie, ni siquiera cuando me entregué a mi primer novio sentí tanto. —Ya amor lindo dime llevas horas conduciendo y la verdad me parece que me estás secuestrando —, orilló el auto y me estacionó mientras él sonríe. —Si te estoy secuestrando, por que no quiero que nadie se vuelva a interponer entre los dos —, le guiñó un ojo.—Pero no te preocupes, postrecito de vainilla solo serán dos días jajaja

